La depresión en la niñez se empezó a reconocer sólo en los años 70. El diagnóstico se acoge a los mismos criterios que en el caso de los adultos, aunque la sintomatología puede ser algo más confusa. Su prevalencia en la infancia es del 1-2 por ciento y, en la adolescencia, del 4-5 por ciento. El niño deprimido puede simular estar enfermo, rehusar a ir a la escuela, juega menos o deja de hacerlo, expresa el deseo de no querer separarse de los padres o tiene miedo de que uno de los padres se muera. En la primera infancia pueden desarrollar síntomas atípicos como somatizaciones difusas, trastornos alimenticios, enuresis, etc. El adolescente puede expresar mal humor, disminuir el rendimiento escolar, presentar conductas desafiantes o presentar brotes de irritabilidad. En ocasiones expresa el trastorno anímico con el desarrollo de conductas de riesgo (consumo de sustancias psicotrópicas, comportamientos parasuicidas, etc.). Dado que los comportamientos normales varían de una etapa de la niñez a la otra, es a veces difícil establecer si un niño está simplemente pasando por una fase de su desarrollo o si está verdaderamente padeciendo de depresión. A veces, el niño tiene un cambio de comportamiento notorio que preocupa a los padres, o el maestro menciona que el "niño no parece ser el mismo". En esos casos puede sospecharse un trastorno depresivo.
El Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos (NIMH) ha identificado el uso de medicamentos para la depresión en niños como un área importante de investigación. Las Unidades de Investigación en Psicofarmacología Pediátrica (Research Units on Pediatric Psychopharmacology, RUPP), respaldadas y financiadas por el NIMH, conforman una red de siete centros de investigación donde se llevan a cabo estudios clínicos. Estos investigan la eficacia de medicamentos usados para tratar varios trastornos mentales en niños y adolescentes. Entre los medicamentos en estudio, se cuentan algunos antidepresivos que han demostrado ser efectivos en el tratamiento de niños con depresión. No obstante, los estudios controlados referidos al tratamiento farmacológico de la depresión infantil son escasos y sus resultados, en general, ambiguos y, en muchos casos, polémicos.
De Wikipedia
Jaume GuinotGabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Post más valorados en los ultimos 30 dias
-
Aunque en las relaciones amorosas nada se da por sentado, existen pequeños tips que nos pueden ayudan a superar los momentos que siguen a ...
-
¿Qué hacer con un menor que agrede a sus padres?, ¿está la solución en privarles de libertad?. Son preguntas de desgraciada actualidad a la...
-
Luis tiene parálisis cerebral en el lado izquierdo y además es zurdo. A sus siete años ya sabe lo que son hospitales y médicos. Desde hace...
-
de Psicología y Autoayuda. La comunicación asertiva es muy importante en el día a día, sin embargo, no siempre es fácil de ...
-
e Espacio Socio Sanitario La sexualidad humana es una dimensión que abarca los ámbitos biológico, psicológico, social y cultural...
-
A las personas manipuladoras las encontramos en distintas circunstancias de nuestras vidas. Hay manipuladores en nuestro trabajo, jefes o co...
-
Vamos a separar las aguas para entender mejor qué les pasa a nuestros hijos. Anímense a descubrir que tipo de "sensibilidad" man...
-
Articulo que aparecio en el Huffington Post i que considero puede ser de interés, sobretodo por poner de relieve que una cosa es lo que pen...
-
Nadie puede saber con seguridad lo que va a pasar. Hay situaciones que no dependen de uno mismo, aunque puedan afectarnos. Pre...
-
Estaba un hombre a la orilla del camino, sentado en una piedra, bajo la sombra de un frondoso huanacaxtle. Se le veia triste, meditabundo, c...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu aportación